Según medios como Il Giorno y La Repubblica, los sospechosos —presuntamente hombres adinerados y aficionados a las armas— partían desde ciudades como Milán, Turín y Trieste, y eran trasladados por las milicias serbo-bosnias a las colinas que rodeaban Sarajevo, donde habrían abierto fuego contra hombres, mujeres y niños.
Una denuncia reabre el caso tres décadas después
El caso surge a partir de un escrito del periodista y escritor Ezio Gavazzeni, quien denunció ante la Fiscalía milanesa la participación de italianos en estos crímenes. Su acusación, respaldada por testimonios y documentos de inteligencia bosnia, fue presentada en enero de 2025 con el apoyo de los abogados Nicola Brigida y Guido Salvini.
El fiscal Alessandro Gobbis, quien abrió un expediente por homicidio voluntario agravado por crueldad y motivos abyectos, delegó la investigación al ROS de los Carabinieri.
Entre los nombres mencionados habría un empresario milanés propietario de una clínica estética, un hombre de Turín y un triestino. Las autoridades buscan confirmar sus identidades y su posible vínculo con los “turistas de la guerra”.
Macabro “turismo” de guerra
Los testigos hablan de un “tarifario del horror”: los niños “costaban más”, los hombres armados eran “premio mayor” y los ancianos podían “ser abatidos gratis”.
El caso fue documentado en el filme “Sarajevo Safari” (2022), del director Miran Zupanič, que expuso cómo extranjeros ricos —entre ellos estadounidenses, canadienses, rusos e italianos— pagaban hasta el equivalente de 100 mil euros por vivir una experiencia “adrenalínica” en medio del conflicto.
La exalcaldesa de Sarajevo, Benjamina Karić, también remitió un informe a la Fiscalía de Milán solicitando profundizar en la investigación, luego de que una pesquisa similar en Bosnia se estancara en 2022.
Los hechos bajo indagatoria habrían ocurrido entre 1993 y 1995, durante el asedio que dejó más de 11 mil muertos, incluidos 2 mil niños. Aunque hayan pasado tres décadas, el delito de homicidio agravado por motivos abyectos sigue siendo imprescriptible bajo la ley italiana.
