La tragedia no termina ahí. ¡279 personas están desaparecidas! ¿Dónde están? ¿Qué les pasó? La incertidumbre y el dolor se apoderan de la ciudad. Además, 29 heridos luchan por sus vidas en hospitales, con 7 de ellos aferrándose a la vida en estado crítico.
El incendio, comenzó en unos simples andamios de bambú, y ¡se convirtió en una pesadilla imparable! ¿La razón? Un material traicionero: poliestireno expandido, utilizado para el aislamiento térmico, que actuó como combustible y propagó las llamas a una velocidad aterradora.
En medio del caos y la desolación, surge la pregunta: ¿qué pasará con las elecciones legislativas del 7 de diciembre? John Lee no da respuestas claras, pero asegura que lo prioritario es controlar el infierno y apoyar a las víctimas. ¡La política puede esperar!
Más de 800 bomberos y paramédicos se juegan la vida para extinguir el fuego y rescatar a los atrapados. ¡Verdaderos héroes! Pero, lamentablemente, un bombero ya ha perdido la vida en esta batalla contra el fuego.
El complejo residencial Wang Fuk Court, con casi 2 mil viviendas y 4 mil residentes, estaba en medio de una renovación millonaria que generó polémica. ¿Tendrá esto algo que ver con la tragedia?
Mientras la ciudad se enfrenta a esta catástrofe, 900 damnificados encuentran refugio en albergues temporales. Hong Kong está de luto, y la pregunta que resuena en cada rincón es: ¿se pudo evitar esta tragedia?
